domingo, 9 de diciembre de 2012

NUTRIENTES: GRASAS I

Las grasas o lípidos son moléculas formadas en su mayor parte por carbono e hidrógeno. Existen varios tipos que se clasifican en función de su tamaño y composición en monoglicéridos, diglicéridos, triglicéridos, fosfolípidos y glucolípidos. Debido a la diversidad existente entre ellos, dedicaremos más de una entrada a este grupo de nutrientes.
Su función principal es de reserva energética, ya que se utilizan para almacenar energía que nuestro organismo utiliza cuando lo necesita. Todas las grasas aportan alrededor de 9 kcal por gramo y su consumo debe suponer entre el 30-35% de las kcal diarias totales.
Además de la clasificación anterior, existe otra más interesante desde el punto de vista nutricional. Se trata de los ácidos grasos, en los que distinguimos:

- Según su tamaño

  • Ácidos grasos de cadena corta
  • Ácidos grasos de cadena media
  • Ácidos grasos de cadena larga
  • Ácidos grasos de cadena muy larga 
Los ácidos grasos están formados por una cadena de carbono cuya longitud determina los procesos de digestión, absorción y metabolismo del compuesto por parte de nuestro organismo. Otro aspecto que depende de la longitud de la cadena de carbono es el punto de fusión: a mayor número de carbonos, más temperatura necesitamos para que el grasa en cuestión pase de estado sólido a líquido. 

- Según en número de dobles enlaces

Los carbonos de la cadena que constituye los ácidos grasos pueden estar unidos mediante enlaces simples o dobles.
  • Ácidos grasos saturados: solamente tienen enlaces simples. Debido a ello, su consumo excesivo puede aumentar los niveles de colesterol y triglicéridos. Por tanto, deben representar menos del 10% de las kcal diarias. Las grasas saturadas se encuentran principalmente en alimentos de origen animal. Algunos ejemplos son el ácido butírico (mantequilla), láurico y palmítico (aceite de palma y coco), mirístico (embutidos y quesos madurados) o esteárico (carnes rojas).
  • Ácidos grasos insaturados: se encuentran sobre todo en alimentos vegetales. Presentan uno o varios dobles enlaces, distinguiéndose por tanto dos subgrupos:
  1. Ácidos grasos monoinsaturados: contienen solamente un doble enlace. Pueden ayudar a reducir el colesterol total y el "malo" o LDL, aumentando el "bueno" o HDL. Deben suponer entre el 15-20% de las kcal totales. Pertenece a este grupo el ácido oleico, presente en el aceite de oliva y el de girasol. 
  2. Ácidos grasos poliinsaturados: presentan dos o más dobles enlaces. A este grupo pertenecen los famosos omega 3 y omega 6, de los que hablaremos en próximos post. Los ácidos grasos poliinsaturados pueden disminuir los niveles de colesterol total en sangre. La recomendación de consumo está entre el 5-10% de las kcal diarias. Algunos ejemplos son el ácido linoleico y linolénico, presentes en los aceites de semillas y los frutos secos entre otros. 



Y hasta aquí la entrada de hoy. Como veis, las grasas son un nutriente que debe formar parte de nuestra dieta. Solamente hay que controlar la cantidad y la calidad de las grasas que consumimos. 

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